Sus caminos se cruzaron hace casi un año. Desde entonces no han parado de crear música y en proceso de grabación está su primer disco. Son Sabela Ramil y Mateo Bruquetas, o lo que es lo mismo, Bahut Dúo. “La primera vez que quedamos la conexión fue inmediata, nuestras ideas iban en la misma dirección y los objetivos eran muy similares”, recuerdan.

Los dos sienten pasión por la música desde niños. “Empecé a tocar cuando era pequeño con la guitarra de mi abuelo, todavía la conservo, sacando temas de Metallica y lo que me enseñaba mi padre, que era profe de guitarra”, recuerda Mateo. Tras estudiar en academias y tocar en diferentes grupos hoy está trabajando en varios proyectos y formándose en jazz: “seguiré estudiando, ya que considero que el aprendizaje en la guitarra es infinito y no dejaré nunca de buscar nuevos retos”, apunta. Desde que era bebé, Sabela pasaba el tiempo escuchando a su tío tocar la tuba y el saxofón: “a los 5 años empecé a recibir clases de música tradicional (flauta y pandereta) y más tarde, cuando tuve edad, entré en el conservatorio donde haría mi formación como clarinetista durante 10 años”, recuerda Sabela. Siempre cantaba, “pero de una forma íntima”, hasta que llegó al grupo Muxarega con 16 años: “ahí supe que quería cantar hasta los fines de mis días, así que empecé a formarme con profes de canto, principalmente con Rosa Cedrón”, cuenta, “aunque estuve muy ligada a la música gallega y folk, por mi cuenta estudiaba otros temas y estilos, nunca me gustó etiquetarme o definirme en un estilo, quizás por eso seguí buscando más proyectos”, añade.

La música es para los dos una pasión, “una forma de liberación y diversión”, dice Mateo, y “un canal de comunicación, sobre todo a nivel emocional, además de una amiga que te protege y a la vez te da libertad”, añade Sabela. Libre, natural, sin ingredientes y sin etiquetas, así es la música de Bahut Dúo. “No nos gustan las etiquetas, creemos que pueden llegar a limitarnos”, dicen, “venimos de diferentes estilos y experiencias musicales y cuando nos juntamos nos dejamos llevar improvisando y abriendo posibilidades para luego utilizar lo que nos gusta y lo que creemos que puede funcionar”.

Su música desprende naturalidad y sus conciertos en acústico no dejan al público indiferente. Prueba de ello es el baúl que siempre les acompaña. “Bahut significa baúl”, cuenta Sabela, “la idea del nombre nace porque queríamos que nuestra música saliese de la personas, de las emociones y situaciones que tienen en su vida. Por ese motivo, llevamos un baúl a nuestros conciertos”, explica, “ahí el público puede escribirnos lo que desee: recuerdos, emociones, comentarios, peticiones…”. Comenzaron haciendo versiones y aunque hay temas que nacen de ellos mismos, buscan transmitir y reflejar en su música lo que la gente siente al escucharlos. Después de cada concierto, leen todo lo que les han escrito, lo clasifican y a partir de ahí van enlazando y comenzando a crear: “en ocasiones, es solo un recuerdo el que nos inspira a hacer una letra y en otras, utilizamos las propias palabras y frases de los recuerdos”, dicen.

Les une la música, pero tienen caminos profesionales diferentes, en los que trabajan en paralelo a su proyecto común. Mateo tiene una empresa dedicada a la arquitectura y a la construcción y Sabela es terapeuta ocupacional y musicoterapeuta. Reconocen que hoy en día es muy difícil vivir de las canciones, discos y conciertos. “Los directos son una experiencia muy enriquecedora en la que ves y sientes realmente quién y cómo es esa persona que canta o toca”, explica Sabela, “los grandes tienen su público, pero no debemos olvidarnos de ir a esos cafés o salas más pequeñas que luchan día a día por ofrecer música en directo, es importante acudir a esos locales para descubrir y apoyar la cultura”, reivindican Mateo y Sabela. “Todos tenemos un papel activo para influir en lo que ocurre en nuestro alrededor y esta es una de esas cosas. Seguramente hay muchos más conciertos de los que nos imaginamos cerca de nuestros hogares”, apuntan, “animamos a todas las personas que nos leen a que exploren y descubran, quizás se encuentren a su nuevo artista preferido”.