LA PEPITA BURGER BAR

Tradicional, artesana y variada. Así es la cocina de La Pepita. Un proyecto gastronómico puesto en marcha por Santiago Salgueiro y Begoña Ocampo. Estudiaron Dirección y Gestión de Empresas Hosteleras y durante 15 años han recorrido diferentes países trabajando para distintas empresas y “las ganas de volver á terriña” les llevaron a crear La Pepita y abrir sus puertas en abril del año 2012. Después de terminar la carrera vivieron cuatro años en Londres: “trabajar con todas las nacionalidades que te imagines y poder estar en empresas de verdad profesionales fue lo que nos llevó a recorrer después durante 10 años otros países y otros trabajos, de los cuáles todos nos han aportado y marcado a su manera”, cuenta Begoña.

Él vigués y ella ourensana, el matrimonio decidió instalarse en Vigo y comenzar con su proyecto en un “momento complicado”: “los vecinos se rifaban el tiempo que ese local iba a permanecer abierto mientras estábamos de obras”, recuerda Begoña, “fue ese momento donde abrir un local creaba expectación ya que había más locales vacíos que proyectos en curso”. Cuatro años después podemos comer en La Pepita no solamente en Vigo, sino también en Pontevedra, A Coruña, Ourense, Vilagarcía y Madrid: “somos un grupo de restaurantes, donde en cada uno se elabora la carta como en el original, no hay nada envasado ni empaquetado, a la antigua usanza. Hay proveedores locales, vinos y cervezas de la zona, no somos clones exactos”, apunta Begoña. Este año se suman tres nuevas Pepitas más a su proyecto: Salamanca, Santiago y Santander.

Begoña y Santiago creen en una hostelería profesional, “justa con nuestros empleados, con valores, puntera en tecnología, con vocación de servicio, imaginativa y sorprendente”, explica Begoña Ocampo, “podría seguir explayándome pero así llegamos a crear La Pepita, que definimos como un proyecto gastronómico especializado en Burgers Premium pero con sus entrantes, postres, acompañamientos y carta de bebidas como complemento perfecto en calidad y variedad”.

A través de su carta podemos “viajar gastronómicamente hablando”, asegura Begoña: “La Pepita es un compendio de nuestros gustos y estudios. Tenemos entrantes japoneses, tailandeses, del norte de África, tropicales… el plato principal son hamburguesas de varios tipos, ternera, buey, cordero, cerdo ibérico, pollo, salmón o vegetal”, explica, “cada combinación está pensada para hacer tu burger deliciosa, no por llevar más ingredientes va a ser mejor sino que su justa medida es el eje principal. Los postres son una delicia, los hacemos cada día y son el toque final que te deja un maravilloso sabor de boca”, añade.

Quince hamburguesas diferentes y cada mes ofrecen una nueva “La Burger del Mes, que permanece con nosotros dos meses más o menos”, cuenta Begoña. La Pepita Japo, con carne de buey de raza Wagyu, setas Shitake salteadas y mayonesa teriyaki o La Pepita en su tinta, de chocos en su tinta con queso de tetilla, pimientos del piquillo confitados y alioli verde son dos de las hamburguesas que más fans tienen entre sus clientes y sus platos estrellas: la Pepita Rianxeira, de ternera con queso San Simón y panceta crujiente o la Pepita Súmmum de carne de buey con queso azul y cebolla caramelizada a fuego muy lento.

Begoña y Santiago cuentan que a la hora de poner en marcha La Pepita han cuidado al máximo todos los detalles. Se han especializado y lo han hecho con coherencia, cuenta Begoña, “con una coherencia importante en toda la gastronomía que ofrecemos, equipo humano formado y profesional que están porque les gusta el trato al público y la buena hostelería, los proveedores, el local, el ambiente, la iluminación, el sonido, la música, la tecnología como medio para ser más rápido y eficaz…”, apunta. La carne, el pan, la manera de cocinar… todo lo han pensado para “elevar la hamburguesa a otro nivel”: “ser consecuentes con lo que ofreces es básico, por ejemplo, nuestra carne de Buey es de verdad, nos envía las hamburguesas José Gordón de El Capricho, un referente. El pan es en cada Pepita de maestros panaderos locales que solo trabajan masa madre y lo hacen de forma artesanal, las carnes que trabajamos no llevan añadidos, es sólo carne y se cocina a la parrilla y no a la plancha, las salsas son caseras, sin conservantes, las patatas vienen en sacos de 25 kilos y las hacemos al momento”, explica.

LA PEPITA BURGER BAR

#lapepitaontheroad

Las Foodtrucks o camionetas reconvertidas en restaurantes sobre ruedas, muy comunes en otros países, están de moda también en Galicia. En La Pepita han puesto en marcha hace un año La Pepita On the Road y han participado en fiestas gastronómicas, concentraciones de FoodTrucks, festivales, conciertos y eventos de diferentes temáticas.

Han convertido un autobús inglés del countryside del sur de Inglaterra, un Lodekka del año 66, en un restaurante ambulante de hamburguesas premium. “La parte de abajo la distribuimos en tres zonas, la cocina y cámara refrigerada, ventana de pedidos y la de entrega. La parte de arriba es realmente como si entrases a un restaurante de La Pepita, con capacidad para 25 personas y con cuatro asientos originales del bus anclados en su sitio y retapizados pero con mesa en medio”, explica Begoña, “el techo arriba se abre, así como todas las ventanas por lo tanto ya sea un concierto, un evento deportivo o el mar todo se ve estupendo desde arriba y con una Pepita entre las manos…mejor”, añade.

Begoña Ocampo asegura que “es la suerte de poder transportar la gastronomía de un restaurante más allá de sus puertas pero cuidando también ese remolque, camión o bus en su estética y puesta en escena”. Pero indica también que este tipo de restaurantes “requiere que los que organizan estos eventos lo hagan bien en su conjunto, desde elegir el lugar, proveedores, patrocinios, puesta en escena, actividades para niños, música, decoración del conjunto del evento, servicios necesarios… no quedarse a medias”, explica. “Hay otras comunidades autónomas que llevan tiempo y saben hacerlo muy bien y nosotros no vamos a ser menos. Galicia Calidade, ¡que se note!”, concluye.