Con Vanessa Enríquez estrenamos una sección en la que queremos encontrar a muchos aventureros y valientes que se han marchado de su tierra. Aunque ahora vive a más de 19.000 kilómetros de As Pontes, Vanessa Enríquez (Ponferrada, 1977) vivió en el pueblo coruñés desde que era un bebé de apenas 2 meses y hasta que cumplió los 18 años. Es a As Pontes a dónde regresa cada verano para ver a su familia y amigos. Se licenció en Traducción e Interpretación en Madrid en el año 2000. “Comencé a trabajar como intérprete de enlace para la Cámara de Comercio y la Embajada Británica en Madrid”, cuenta Vanessa, “organismos que me permitieron establecer lazos comerciales muy estrechos con una empresa del Reino Unido para la que trabajé primero como traductora e intérprete y años después como traductora y responsable del departamento comercial de una filial que abrieron en Barcelona”. Se marchó a Aquisgrán (Alemania) para mejorar sus conocimientos de alemán y trabajó en el departamento comercial de Philips. Recorrió el estado de Renania del Norte-Westfalia, gran parte de Bélgica y los Países Bajos. Volvió a la universidad para realizar un Diploma de Postgrado en Tecnologías Aplicadas a la Traducción y comenzó a trabajar como traductora autónoma: “dos años después, aburrida de sólo traducir, me matriculé en el programa de estudios de doctorado en los campos de la mediación intercultural y la traducción en la Universidad Rovira y Virgili de Tarragona”, explica. Después de impartir varios seminarios de traducción en las escuelas de verano de las universidades de Santander y Salamanca, descubrió su gran pasión por la enseñanza. A principios de 2005 se mudó a Heidelberg (Alemania) para realizar una estancia de investigación la Universidad de Maguncia y en septiembre del mismo año llegó a Nueva Zelanda. Allí estaba su pareja y allí comenzó a trabajar en la Universidad de Auckland.

-Y ahora, ¿cuál es tu trabajo allí?
Sigo trabajando en la actualidad como profesora titular en la Universidad de Auckland. Mi pasión por la didáctica (y en un segundo plano por la investigación) siguió creciendo, con lo que decidí finalizar mis estudios de doctorado a distancia en la Universidad Ramon Llull de Barcelona para continuar desarrollando mi trayectoria académica. Ha merecido la pena tanto esfuerzo: tengo una profesión que adoro (aunque cada vez menos desde que la educación se ha internacionalizado), vivo en un país de ensueño (¡aínda que a morriña é a morriña!), viajo muchísimo y encima me han concedido varios premios de investigación y excelencia didáctica. En fin, que quien la sigue la consigue!

– ¿Por qué decidiste marcharte de As Pontes?
Me fui en el año 1995 para estudiar una carrera universitaria.

– ¿Qué es lo que te impulsó a irte a vivir a Nueva Zelanda?
Mi pareja en aquel momento, las oportunidades de trabajo, la aventura, el país…

– ¿Y lo que más echas de menos de tu tierra?
Como me dijo un amigo hace poco: “el tiempo. El que no estoy aquí” ;).

– ¿Qué es lo que más valoras de Auckland?
La calidad de vida, la actitud positiva y amable de la gente, los deportes de exterior (en particular la escalada), la vegetación…

– ¿Qué lugar no podemos perdernos si viajamos a Nueva Zelanda?
El Tongariro Alpine Corssing, una caminata alucinante que rodea el monte Ngauruhoe, un volcán activo dentro del Parque nacional Tongariro, cerca del Lago Taupo, el más grande del país, situado en la isla del norte.

– ¿Cuál es tu lugar favorito en Galicia?
Cualquier rincón de esta tierra mágica! Las dunas de Corrubedo y lagunas de Carregal, el cañón del Sil y las rutas de la Ribeira Sacra, el cabo Ortegal.. En fin! Galiza Calidade!!!

– ¿Piensas en volver?
Pienso. Espero. Y como dice otro buen amigo: “Y (b)eso”.